El cobre en récord: por qué los US$6,59 la libra son una buena noticia para Chile
El cobre tocó un récord de US$6,59 la libra y Cochilco elevó su pronóstico para 2026. Una lectura serena de lo que este precio significa para el peso, la bolsa y las cuentas de Chile.
Quienes seguimos de cerca la economía chilena sabemos que casi todo empieza y termina en el mismo lugar: el cobre. Por eso la noticia de que el metal rojo alcanzó un precio récord de US$6,59 la libra no es un dato más entre muchos, sino un titular que reordena por completo el ánimo con el que uno mira las cuentas del país en lo que resta del año.
Un pronóstico al alza
El optimismo no se apoya solo en un buen día de mercado. Cochilco, la comisión estatal del cobre, elevó su estimación de precio para 2026 hasta cerca de los US$6 la libra, citando una oferta ajustada de concentrado y niveles bajos de inventarios. Cuando el organismo que mejor conoce el sector corrige sus números hacia arriba, conviene tomarlo en serio, porque de ese precio dependen buena parte de los ingresos fiscales.
La bolsa acompaña
En la renta variable local el clima ha sido igualmente favorable. El IPSA se ha movido durante 2026 cerca de sus niveles más altos del año, en torno a los 11.360 puntos, pese a alguna jornada de ajuste como la caída de 0,7% de fines de agosto. No es una euforia desbordada, sino un avance sostenido, que suele ser una señal más saludable que las subidas verticales.
El peso y su equilibrio delicado
La moneda, en cambio, cuenta una historia más matizada. El peso se debilitó hacia los 921 por dólar a fines de agosto, presionado por un dólar más firme tras datos de inflación en Estados Unidos, aunque semanas antes el tipo de cambio había llegado a rozar los 912. Esa vaivén recuerda que el precio del cobre manda, pero no dicta por sí solo el rumbo de la divisa.
Un respiro para la política monetaria
Para el Banco Central, la combinación es inusualmente cómoda. Un peso relativamente firme abarata las importaciones y ayuda a contener la inflación, que se ubica en torno al 3,6% anual, mientras los precios récord de exportación engrosan las arcas. Ese margen es valioso justo cuando dos trimestres seguidos de contracción podrían obligar a las autoridades a mover las tasas para reactivar la actividad.
Mi lectura de fondo
Con todo, mantengo mi cautela habitual. El cobre es a la vez la mayor fortaleza y la mayor vulnerabilidad de Chile: cuando sube, todo parece más fácil, pero la misma dependencia que hoy nos favorece puede volverse en contra si el ciclo cambia. Disfrutemos entonces este momento de precios altos, sin olvidar que la verdadera tarea pendiente sigue siendo diversificar una economía que aún respira al ritmo de un solo metal.





